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Posted by on Nov 7, 2014 in Debate, Opinión, Política |

No renuncies Peña Nieto

No renuncies Peña Nieto

Época dura la que nos está tocando vivir, la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa ha encendido una serie de protestas muy intensas a lo largo del país.  Pero esta crisis nos ha dejado una gran lección, la sociedad mexicana ha demostrado como nos hace falta informarnos y reflexionar.

Antes que nada quiero dejar en claro que no soy un  “lame botas del sistema” o un “parásito” o un “palero” o uno de los múltiples insultos que se pueden ver en redes sociales cuando das una opinión que no coincide con la de aquellos que piden la renuncia de Peña Nieto.

Estoy de acuerdo en la protesta social como un mecanismo para mostrar inconformidad, estoy de acuerdo en el hartazgo hacia los políticos, estoy de acuerdo en la culpabilidad del Estado en la desaparición de los 43 normalistas, yo también estoy hasta la madre de esta guerra fallida contra el crimen organizado, estoy de acuerdo en el abuso de autoridad en múltiples ocasiones y en la violación a los derechos humanos, sí, estoy de acuerdo en la mayoría de las protestas y los reclamos que se hacen a un Estado ineficaz, ineficiente, muy frío, en donde reina la impunidad.

Que gusto me da ver a la gente salir a la calle y protestar por la forma en que se lleva la seguridad pública del país, que la gente muestre su inconformidad es totalmente válido, que bueno que por fin estemos buscando un alto a la inseguridad, a la impunidad, a la falta de rendición de cuentas, de transparencia.

Hay que exigir justicia, no sólo para los 43 normalistas desaparecidos, sino para los miles y miles de muertos que ha habido a lo largo del sexenio pasado y en lo que va de este, lo prioritario: hay que encontrarlos, urge encontrarlos.

Pero hay algo en lo que no estoy de acuerdo, me parece absurdo pedir la renuncia del Presidente, a fin de cuentas sí tiene responsabilidad como toda la clase política, pero de eso a pedir su renuncia hay un trecho muy amplio.

En todo caso, si hay que culpar a alguien es al PRD, que postuló al candidato, o también a René Bejarano y Murillo Karam que sabían de la situación, o todo aquel político que sabía y no hizo o dijo nada.

Peña Nieto sí se ha equivocado, se equivoco en su estrategia de combate al narcotráfico, llego al poder y pretendió de un día para otro, eliminar todo discurso relacionado con el crimen organizado, supuso que si dejaba de hacerlo se olvidaría el tema y el país volvería a la calma poco a poco.

Se equívoco Peña Nieto y la realidad le dio una bofetada que casi lo tumba, una bofetada que ha regresado a México a las primeras planas de los diarios internacionales por la violencia que se vive en el país.

También se equívoco Peña Nieto en la manera de sobre llevar la crisis de Ayotzinapa, se equivoco rotundamente al no hablar de ello en público hasta semanas después de lo sucedido, tremendo error no viajar a Guerrero a sentir el dolor de los padres de familia, ha dialogar con ellos, ha escucharlos, a emprender la búsqueda, a supervisar que se encontraran rápido. Peña Nieto se ha equivocado, ha mostrado debilidad, se ha escondido de la realidad, no ha querido voltearla a ver, y mientras el descontento crecía, Peña Nieto seguía dando discursos, inaugurando obras, tomándose selfies, como si no pasará nada. La situación era muy grave, la situación necesitaba a un líder que mostrara su lado humano y la enfrentará de lleno, sin titubeos, ejecutando acciones contundentes, no importaban los intereses políticos, se tenía que actuar, se tenía que investigar y se tenían que cortar las cabezas que entorpecieran la investigación o se sospecharán de su complicidad.

Aún así, hoy más que nunca la sociedad mexicana necesita de un líder, un líder que debería ser Peña Nieto, necesitamos un Presidente que refleje fortaleza, confianza perseverancia; que se deje de giras, de reformas estructurales, de buscar inversión extranjera, no es el momento, las prioridades han cambiado y el país, hoy más que nunca, necesita esperanza.

Pedir la renuncia de Peña Nieto de nada servirá, ¿qué van hacer todos aquellos que se desquitan con Peña Nieto? ¿ahora a quién se le va a echar la culpa? Seamos honestos, eso no pasará.

¿Por qué se pide la renuncia de Peña Nieto? Es triste, lamentable y preocupante alimentar la tensión del país, ¿quién gana con un estallido social?; ¿Por qué incendiar camiones? ¿por qué quemar instituciones? La violencia nunca será la respuesta.

La desaparición de los 43 normalistas esta siendo utilizado por un segmento de la población que quiere que Peña Nieto caiga, esta tragedia se ha tomado como un pretexto para que un grupo en particular tenga por fin una razón suficiente para buscar la renuncia del Presidente, ya lo señalaba León Krauze en su momento:

“Es justo reconocer que hay un grupo considerable en las manifestaciones masivas que no busca ni justicia ni desahogo para los deudos. Lo que quieren, en cambio, es abrirse una brecha rumbo al poder desde la protesta social. Hablan de la vía de la violencia con una curiosa mezcla de irresponsabilidad, ignorancia, ingenuidad y hasta un dejo de morbo revolucionario. Algunos quieren que arda Troya únicamente por el gusto de ver las llamas, pero también porque saben que no hay otra manera más eficaz de darle la vuelta a los tediosos métodos formales de la democracia que un “estallido social” que empiece (curiosamente) con la dimisión inmediata del presidente en funciones. Lo que no ha dado la urna, pues, que lo dé la calle… o la sangre. Es de un cinismo casi macabro. Pero también de una enorme miopía.” Krauze.

Hay que tener cuidado con este grupo irresponsable que pretende la desestabilización del país, que busca llegar al poder sea como sea, que está manipulando a la opinión pública para aumentar una olla de presión, que en efecto, puede explotar.

Este grupo anti-priísta, radical, lleva en la sangre el odio hacia el Partido Revolucionario Institucional, no lo tolera, busca siempre involucrarlo en cualquier situación que lo pueda afectar, buscará tumbarlo a toda costa.

Otro asunto que en las redes sociales se ha vuelto común , son las supuestas conspiraciones. El conspiracionismo ha llegado a niveles increíbles, hay quienes afirman que la detención de los asesinos José Luis Abarca y su esposa es falsa; es un montaje; pero por favor, es descabellada semejante teoría, nadie ganaba mientras estuvieran prófugos de la justicia, absolutamente nadie.

A todos nos urgen resultados de las investigaciones, todos queremos saber donde están los 43, ¿qué paso con ellos? Al Estado más que a nadie, la inseguridad sumado a la desestabilización social nos está afectando, no sólo socialmente también económicamente, es bastante delicada la situación del país.

Urge que el Estado recupere credibilidad, urge que en México exista justicia, urge un pacto entre la clase política y la sociedad mexicana, urge una participación de la sociedad que vaya más allá, una sociedad que proponga, que construya, urge que el poder sea legitimado, urge un consenso social.

Peña Nieto no renuncies, porque no sirve de nada, la historia te da la oportunidad de catapultarte como un presidente que trascienda para bien o para mal, de ti depende.

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