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Posted by on Apr 8, 2014 in El conejo de la luna, Opinión, Originales |

Momentos para rebase

Momentos para rebase

Por Raymundo Tamayo

 

Con sentimientos encontrados terminé de ver el Gran Premio de Bahrein. Me emocionó ver a Checo nuevamente en el podio y me preocupé a media carrera de ver a Esteban Gutiérrez paralizado por varios segundos en su auto en mal estado y sin que supiera causas y su estado físico.

Sin que médicos ni auxiliares se acercasen, Esteban dio un suspiro a los espectadores al comenzar a salir por su cuenta del auto y caminar sin aparente gravedad. Mi primer pensamiento después de ver la salida victoriosa del de Monterrey fue: ‘Otra vez, Maldonado iba detrás de él’.Quizá parezca burla o bullying mediático contra el venezolano, pero él se lo ha ganado sólo y lo peor es que no acepta y se muerde la lengua… a cada rato.

Al pasar la repetición, Maldonado no decepcionó la percepción y se estampó al corte de la primera curva contra la parte lateral del Guti, sirviendo la nariz del Lotus como pala y mandando el Sauber, con todo y Estrada, por los aires. La parte crucial, cuando el bólido rebotó totalmente de cabeza y a centímetros de pegar la pista con el casco del piloto. Como dije, el piloto mexicano de Sauber salió por su propio pie y después de ser evaluado, la noticia de todo en orden.

La tragedia se convirtió en comedia en redes sociales y más después de las declaraciones nefastas del piloto consentido del desaparecido Chávez: “Esteban parece haber perdido su línea…(yo) ya no tenía a dónde ir”.

No es que Maldonado lo haya hecho esta vez, cada temporada está inmiscuido en algo similar en más de una ocasión y a su juicio nunca tiene la culpa; lo ha hecho con Pérez, Sutil, Button, Hamilton y otros más, pero debe entender de alguna forma que no es que todo mundo esté en contra de él o en contra del sistema antiimperialista de su país; como lo ve él y lo ha hecho saber.

Declaró en 2012 en contra de los niños mimados de la F1 que llegaron siendo hijos de algún papi millonario, cuando a él, sin quitarle los méritos del campeonato en GP2, llega a la escudería Williams con un patrocinio de 66 MDD por año otorgados por Hugo Chávez a través de la petrolera estatal de Venezuela (PDVSA) y que en este 2014 Maduro lo renueva para la escudería Lotus.

En ligas mayores yo mido a los niños mimados en $$$.

Insisto no es solo tirarle, Pérez y Gutiérrez también llegan a la máxima categoría con el patrocinio y apoyo de la escudería TELMEX, pero ellos no se muerden la lengua.

Maldonado debe dejar de hablar y aceptar culpa, que si la FIA le otorgó 3 de la 5 penalizaciones que puede otorgar por este accidente (stop&go en carrera, posiciones atrás en la siguiente y pérdida de 3 puntos en su carnet de pilotos) no tiene escusa para decir que no tuvo culpabilidad.

Si bien, Maldonado que chocó su antiguo auto (Williams) hasta en una exhibición en Venezuela sin que nadie se le atravesara,  tiene una bandera a cuadros ganada en 2012, su escudería debe tener cuidado con su auto y pensar de cara a las siguientes temporadas, quizá hasta carreras.

Me recuerda a más de una década atrás, cuando el colombiano Juan Pablo Montoya pasó de jugar carros chocones en el Serial Cart junto a Adrián Fernández, a chocar con mayor velocidad en Fórmula 1 con el mismo Williams y posterior con McLaren. El colombiano ganó 7 carreras en tan sólo seis años pero en contraste y con un manejo agresivo, que unos llamaron abusivo o hasta desquiciado, tuvo 29 abandonos de 94 carreras, es decir, una de cada tres carreras tenía problemas con los demás vehículos que circulaban. Lo que me daba más coraje es lo que pasó con Esteban este fin de semana: Gutiérrez se llevó la mayor parte, no pudo continuar y estuvo en peligro mortal, mientras que Maldonado siguió en competencia, similar a como Montoya parecía tener bien estudiado: Esperaba momento justo para sacar del camino en lugar de rebasar.

Que alguien les explique

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