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Posted by on Mar 31, 2014 in Crónica |

Partido sin barras y con un Rey

Partido sin barras y con un Rey

Un clásico frío, no se calentó en la directiva, en la dirección técnica ni en los jugadores, parecía un partido cualquiera, si no es porque Televisa lo puso en su horario estelar en vez de cualquier reality show y porque Vergara armó un zafarrancho con las barras, sino ni nos enteramos de que el partido más importante del fútbol nacional se jugaba este domingo. Y estuvo bien que no se calentara tanto, por aquello de evitar la violencia, detectores de metal, revisión a pie y patrullas por doquier. Parecía que las únicas manos que iban a meter las Chivas eran la de los policías.

 

Durante los primeros minutos el partido pintaría los colores de la tragedia en el estadio Omnilife, uno de los estadios más tibios y menos futboleros que se ha escuchado, al menos en televisión. El estadio parecía estar más del lado amarillo que del local, la reventa subió hasta 700 pesos del precio de taquilla y como se prometió las barras no se vieron. Luis Gabriel Rey, con el once en la espalda estaba destinado a ponerse en la espalda a un equipo necesitado de un centro delantero de la calidad de Cabañas o de Benitez. En los primeros minutos cayó un gol que enfrió el primer estadio sin barras en muchos años, a partir de ahí sólo se escucharon porras Águilas y se vieron rojiblancos resignados.

 

El segundo fue un golazo proveniente del despeje de Muñoz, un rechazo y un tiro con la parte interna se clavó en el ángulo y el segundo festejo a manera de canguro convertía al sobrio y cumplidor Luis Gabriel Rey en la figura americanista. Las Chivas dieron unos minutos de vida antes de ser fusilados, Chatón Enríquez falló la única clara y de ahí el equipo tapatío no pudo levantarse. Se vio a un equipo chico perdiendo contra uno grande, los de rayas demostraron  que no están hechos para competir en liguilla y mucho menos para ser campeón. América volvió a ser el equipo campeón.

 

Para el segundo tiempo, una serie de rebotes y el ejemplo de un desorden defensivo comenzando desde el portero y terminando por sus centrales sin autoridad y conceptos futbolísticos básicos como reventar la pelota en el área chica, terminó en el 3-0 de Raúl Jiménez. Para sentenciar el juego Mendoza entraría sólo después de un error del portero y una defensa inmóvil y lenta para galonear el balón. Luego los minutos restantes servirían para aplaudir a Luis Gabriel Rey y a Rubens Sambueza, el colombiano siendo el jugador del partido terminaría dando una entrevista de pocas palabras y poca felicidad, el túnel y el número once americanista en la espalda nos hace pensar en el regreso del delantero de calidad que tanto necesitaban.

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